BUENOS AIRES.- El mundo seguirá jugando a favor de la Argentina en el corto plazo, "inclusive más que en los últimos meses", impulsado por un repunte de la economía brasileña, estimó la consultora Economía y Regiones aunque advirtió que ese efecto podría ser "neutralizado" por políticas internas. "El mundo probablemente ayudará aún un poco más que en los últimos meses, pero su efecto potencial positivo sobre el nivel de actividad y el empleo podría ser compensado por nuestras políticas económicas domésticas, que atentan contra la inversión, único pilar genuino del crecimiento y de generación de empleo en el largo plazo", planteó.

El diagnóstico contradice la visión de la presidenta, Cristina Fernández, quien en reiteradas oportunidades atribuyó una desaceleración de la economía local al impacto de la crisis internacional al aludir a la frase "el mundo se nos cayó encima". Para Economía y Regiones, "si se comparan los próximos tres trimestres con la situación de los últimos tres trimestres, el escenario internacional para con Argentina podría cambiar para mejor, porque el mundo no sólo seguiría jugando a favor con la soja, sino que, además, comenzaría a contribuir de a poco con un mejor nivel de actividad en Brasil". Destacó que mayor crecimiento en Brasil "implica más exportaciones argentinas en general, principalmente industriales y particularmente automotrices, que tienen impacto positivo en el mercado laboral". Evaluó que mientras las perspectivas de desaceleración económica en Estados Unidos, Europa y China no se traduzcan en una caída del precio de la soja o en una baja tasa de crecimiento del PBI en Brasil no serán un riesgo mayor para Argentina. "Las más recientes medidas económicas adoptadas en Europa permiten pensar que lo más probable sería que la crisis europea continuara encapsulada sin afectar a la soja y Brasil", señaló. A su vez, consideró que el actual enfriamiento de China "no tendría la fuerza necesaria para bajar el precio de la soja e impactar negativamente en el valor de las exportaciones de Argentina y Brasil". En este potencial contexto, enfatizó que las políticas domésticas "deben apuntalar la inversión para generar puestos de trabajo y crear un círculo virtuoso que pueda aprovechar el buen precio de la soja y suave repunte de la economía brasilera". (DyN)